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Un espacio renovado con contenidos específicos en Sexología Clínica en las áreas de Terapia Sexual y Terapia de Pareja

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Claves del orgasmo en las mujeres





Hace no mucho tiempo se utilizaba el término “frigidez” para designar cualquier tipo de trastorno sexual femenino. Hoy en día se ha optado por abandonar su uso por lo impreciso del término y por el contenido peyorativo del mismo. 

El concepto que actualmente se utiliza es el de DISFUNCIÓN ORGÁSMICA femenina o, más comúnmente ANORGASMIA y que indica, como el propio nombre indica, la dificultad para alcanzar el orgasmo. Se trata de un trastorno que afecta básicamente a las mujeres en la fase de orgasmo de su respuesta sexual.

Esto es así porque el ORGASMO es una parte de la sexualidad que se descubre, que se aprende a sentir y depende, en muchos casos, de la habilidad para lograrlo.

Cuanto más represiva haya sido la educación sexual recibida y cuantas menos posibilidades de explorar y de descubrir el propio cuerpo y el placer, más fácil va a resultar que una persona no descubra su orgasmo y la manera de lograrlo. Es fácil comprender por qué en esta sociedad donde la sexualidad sigue siendo un tabú y donde la ocultación y la falta de información sexual sigue impactando mayormente en el colectivo de las mujeres, sean éstas quienes presenten este tipo de trastornos sexuales.

También resulta frecuente que muchas mujeres sufran sólo de un bloqueo de la respuesta orgásmica y posean, a menudo, un intenso deseo sexual, pudiendo tener una actitud positiva y natural hacia el sexo, disfrutar del placer compartido y lubricar normalmente. Puede que no muestren ninguna inhibición importante en su erotismo y aún así nunca hayan sentido un orgasmo.

Parece que exista un bloqueo en un nivel muy alto de excitación, siendo incapaces de alcanzar el orgasmo. Bloqueo causado en la mayoría de los casos por factores de tipo psicológico como el MIEDO y la ANSIEDAD derivados de la idea de no estar a la altura de lo que el compañero sexual espera de ella. Miedo a no resultar atractiva, a la pérdida de control o al abandono sexual si se “deja llevar”.

Así mismo el desconocimiento de la respuesta sexual femenina puede llevar a intentar la estimulación y a alcanzar el orgasmo de maneras poco eficaces. La falta de sinceridad y de comunicación con la pareja sobre lo que está sucediendo sólo agravará un poco más la situación.

Por supuesto existe un tratamiento sexológico eficaz para ayudar a descubrir el orgasmo como una experiencia erótica satisfactoria o, en su caso, para ayudar a recuperarla cuando ya existía previamente y se ha bloqueado en el momento actual.

El proceso de terapia sexual se basa, entre otros aspectos, en devolver el PROTAGONISMO SEXUAL a la mujer. Demasiadas generaciones de mujeres han intentado vivir su sexualidad desde esquemas masculinos, muy centrados en los genitales y la penetración que no facilitan su propia erótica femenina y sus necesidades sexuales quedan apartadas

Resulta sorprendente que haya mujeres que descubren su orgasmo por estimulación externa de sus órganos genitales y “abandonen” esta manera eficaz de lograrlo para intentarlo en el coito con su compañero y fracasar con la consiguiente frustración, no comprendiendo que la causa de esta dificultad de orgasmo radica en la no consideración y atención a sus propias necesidades sexuales.

Por tanto el tratamiento sexológico debe contemplar una información exhaustiva sobre la anatomía y fisiología sexual así como la información acerca de la manera que otras mujeres pueden conseguirlo de forma eficaz adaptado a un PROGRAMA ERÓTICO individualizado y encaminado a facilitar el conocimiento y descubrimiento de los aspectos que propicien la vivencia orgásmica en la mujer.

Más información en




martes, 25 de noviembre de 2014

Amores que matan, terapeutas que curan



AMORES QUE MATAN, TERAPEUTAS QUE CURAN

POR LOS BUENOS TRATOS


Otro 25 de noviembre, otro Día mundial contra la Violencia contra las Mujeres, otro día más para denunciar, para recordar que todavía existe mucha violencia de Género en sus cienmil formas cotidianas donde las mujeres, por el hecho de ser mujeres, siguen sufriendo maltrato.

Otro día más de trabajo, también, para l@s terapeutas que ayudamos a "curar" las heridas emocionales causadas por todo ello.

Y muchas personas se siguen preguntando: 

¿Cómo es posible que alguien que dice que te quiere pueda hacerte daño, agredirte, insultarte, maltratarte y ponerte, en último término, en peligro de muerte?¿Es verdad el dicho de que hay “amores que matan”? ¿Es que están locos esos hombres?¿Qué se puede hacer para prevenir esto o para evitarlo?¿Es éste un problema nuevo?¿Qué soluciones existen?¿Por dónde se puede comenzar?

Parte de las soluciones a la Violencia de Género pasan, necesariamente, por aproximarnos a su comprensión y pasan por empezar a dar respuestas claras a estas preguntas que nos hacemos tantas personas. En mi caso, como psicólogo clínico y terapeuta de pareja, con veinticinco años de experiencia trabajando con parejas en crisis, con hombres y mujeres en conflicto, que no se entienden o les cuesta mucho entenderse, que sufren por ello, que han intentado mil soluciones por sus propios medios y a las que les resulta tremendamente difícil seguir conviviendo...creo poder aportar algunas claves a continuación.

En primer lugar me gustaría plantear algo que debería quedar bien claro: la Terapia o ayuda a personas víctimas de Violencia de Género y, en su caso, también a hombres que ejercen maltrato y piden ayuda, es algo muy diferente de la Terapia de Pareja.

La Terapia de Pareja se puede realizar cuando existe una base de respeto mutuo y un trato de igualdad entre las personas que constituyen una pareja, aún en una situación crítica y extrema entre ellos, incluso con un planteamiento de ayuda en su proceso de separación, siempre difícil y complejo.

Por el contrario, si existe una relación de maltrato, si existe violencia física o psicológica hacia la mujer en el seno de una relación de pareja hay que establecer un marco terapéutico bien diferente si pretendemos ayudar a la víctima de esta violencia y no empeorar las cosas. Para comenzar un marco y abordaje protectores.

Por tanto, la Terapia de Pareja y la Terapia de Violencia de Género son dos cosas completamente distintas. Así y por ejemplo, en el caso mucho menos habitual de que sea el hombre que ejerce maltrato quien solicita ayuda terapéutica, sería imprescindible atenderle por separado para comenzar un proceso terapéutico bien diferente del de su compañera mujer. Así hacemos bien las cosas.

Por desgracia, la atención a mujeres que sufren maltrato por sus parejas afectivas es algo conocido y que nos ocupa a l@s terapeutas desde hace mucho tiempo. Quizás hoy en día la novedad sea el haber convertido finalmente en un problema social (ya era hora) algo que antes se consideraba un problema privado y condenaba a muchas mujeres al aislamiento y a la falta de protección por parte de esta misma sociedad que la está provocando y es responsable en gran medida de su existencia.

Tomar conciencia, tanto a nivel individual como a nivel social del grave problema de la Violencia de Género ha abierto las puertas a muchas mujeres que pueden pedir y recibir ayuda con relativa mayor facilidad.

Y, en la mayoría de los casos, no se debe olvidar la necesidad de lograr esta ayuda y atención psicológica y emocional para reconstruir una personalidad y una autoestima dañada por años de maltrato.

Nunca hacer ningún daño
Nunca recibir ningún daño
Nunca consentir ningún daño.
Por los Buenos Tratos.

Más información:





martes, 11 de noviembre de 2014

5 formas de amar (nuevo vídeo)



Cuida tu pareja, cuida tu relación, en este vídeo y enlaces podrás aprender o recordar quizás las CINCO maneras de amar privilegiadas para mantener tu relación afectiva sana y viva.

A través de las palabras, del contacto físico, con regalos y servicios y, sobre todo, consiguiendo tiempos de calidad juntos se renueva a través del afecto positivo la relación de pareja, de amistad o fraternal.

Mantener los vínculos afectivos vivos, sanos y atendidos es una buena idea para cuidar tu salud y tu calidad de vida.

Si  quieres saber más no dejes de visitar los enlaces que siguen:





viernes, 24 de octubre de 2014

Sexualidad humana:claves y espejismos



SEXUALIDAD HUMANA: CLAVES Y ESPEJISMOS.
(artículo publicado en revista Gansos Salvajes
www.gansossalvajes.com)


Llevo veinticinco años trabajando como psicólogo clínico especialista en Sexología. Me ha tocado vivir unas décadas de grandes cambios sociales en España que han afectado directa y profundamente la forma de entender las relaciones personales y de pareja, el papel de la mujer y del hombre en la vida y, por supuesto, la forma de vivenciar y expresar la sexualidad o sexualidades que, entiendo, todavía estamos construyendo en estos momentos.

En 1975 la OMS (Organización Mundial de la Salud) define, por primera vez, "SALUD SEXUAL" como la capacidad que tenemos las personas, desde que nacemos, mujeres y hombres, en todas las edades, la capacidad y necesidad de sentir, compartir y comunicar placer.

Por primera vez se separa sexualidad de reproducción y se habla y reconoce que somos personas sexuadas y que la sexualidad es una parte constitutiva de la persona que es necesario educar, desarrollar y potenciar para la salud integral de cada individuo.

También en los años setenta, aparte de llegar la democracia a España, legalizarse los anticonceptivos (era delito comprar preservativos), dejar de meter en la cárcel a personas homosexuales, y reconocerse la sexualidad en las mujeres gracias al movimiento feminista, ocurre algo importantísimo a nivel mundial en el ámbito científico que es la eliminación de lo que se consideraban hasta entonces dos terribles enfermedades mentales: la homosexualidad y la masturbación en la persona adulta.

Con estos datos quiero plantear que somos herederas y herederos de unos tiempos muy oscuros y recientes respecto a la represión de la sexualidad humana. En apenas cinco décadas y a pesar de haber entrado en el siglo XXI, todavía existe mucha confusión, falta de información, miedos y vergüenzas en torno del sexo que luego nos dificultan unas relaciones sexuales placenteras y satisfactorias.

Parece que haya libertad y naturalidad pero sigue costando aceptar la sexualidad con normalidad y como una parte importante y positiva de la persona. Diría que lo aceptamos intelectualmente (con la "cabeza" ) pero visceralmente seguimos en el tabú del sexo, sin atrevernos a pedir lo que realmente deseamos, sin atrevernos a salir del modelo sexual centrado en la penetración como algo obligatorio y dejamos de lado la potencialidad y capacidad de sentir con todo nuestro cuerpo, el placer de los sentidos, las caricias y los juegos eróticos, para reducirnos al modelo "reproductor" de siempre.

Parece que muchas personas vayan "a la cama" a competir, a lograr orgasmos, con la angustia de no dar la talla, más que a una oportunidad de jugar eróticamente y disfrutar de un momento divertido y placentero. Los medios de comunicación, especialmente el cine, transmiten un modelo sexual breve, rápido y directo al coito y con el orgasmo como objetivo primordial. Y la sexualidad humana es mucho más que esto.

La igualdad sexual entre mujeres y hombres hacen que ellos se angustien sobre cómo satisfacerlas (en relaciones heterosexuales) pero siguen sin preguntar y sin aceptar que haya maneras diferentes de compartir el sexo. Y muchas mujeres se han sumado a la carrera por el orgasmo.

Tenemos por delante el reto de creernos la definición de la OMS de persona sexuada y de salud sexual y lograr integrarlo en nuestra vida como algo positivo, natural y satisfactorio. 

Y sólo tenemos una vida.

 Aprovechémosla.


Para saber más:




jueves, 9 de octubre de 2014

Claves para mejorar el deseo sexual





El estilo de vida que promueve esta sociedad en que vivimos donde las prisas, la productividad, el estrés y, como consecuencia de ello, estados de cansancio y agotamiento cada vez más habituales, suelen encontrarse entre las principales causas de disminución de la libido o IDS (Inhibición del Deseo Sexual).

Cada vez más parejas recortan el tiempo que dedican a mantener sus encuentros sexuales que se vuelven más mecánicos y rápidos. Esto también influye en hacerlos menos atractivos y deseados.

Parece ser también que, con el tiempo, muchas parejas se van acomodando y olvidan su entusiasmo sexual inicial, no buscando momentos de calidad para disfrutar del sexo sino que van dejándolo para “cuando surja” o bien para el final de un largo día o de una semana interminable si queda tiempo para ello. Y esto no es una buena idea pues puede suceder que, relegándolo de esta manera, finalmente no se den las mejores condiciones para que aparezca el deseo.

Es entonces cuando alguien piensa que debe esforzarse porque ocurra y, sin muchas ganas ni buenas condiciones para ello, se mantienen relaciones sexuales que, poco a poco, van dejando de apetecer. Por otra parte, el modelo sexual falocrático que incluye el coito como algo necesario y que termine siempre en orgasmo hace que, cuando simplemente podría apetecer acariciarse y disfrutar de un momento de placer más tranquilo, éste se evite.

Los problemas de bajo deseo sexual son, quizás, los más complejos, pues no suele existir una sola causa que los provoque. Puede ser buena idea revisar honestamente qué está sucediendo y, si no logramos una recuperación por nuestros propios medios, consultar con un especialista en Sexología que nos orientará al respecto.


Más información:



lunes, 8 de septiembre de 2014

TERAPIA DE PAREJA: LA MEJOR SOLUCIÓN




Terapia de pareja
 
Los problemas en la pareja son algo frecuente. Vivimos unos tiempos donde buscamos la felicidad compartiendo un proyecto de vida juntos y eso no es tan fácil.
 
Las diferencias de carácter, dificultades en la comunicación, el estrés y las prisas de una vida ajetreada que nos restan tiempo y tranquilidad para lo personal y el diálogo, la paternidad o maternidad responsables, la crianza que nos agota, las presiones y las exigencias de la vida, entre otras cosas, pueden llevar al desencuentro y a la crisis en la relación.
 
Nadie nos ha preparado para una relación de pareja desde la igualdad, respetando las diferentes necesidades de cada uno y aplicando el diálogo y la comunicación eficaz en la resolución de los conflictos que, necesariamente, van a surgir.
 
Estos problemas, de no ser atendidos, se acumulan y comienzan a resultar un lastre, una pesada carga que, tarde o temprano, deben ser atendidos.
 
El terapeuta de pareja puede ayudar eficazmente, como mediador, al entendimiento mutuo, así como facilitar la comprensión de lo que está sucediendo, desbloqueando situaciones difíciles y ayudando a solucionarlas.
 
Un terapeuta de pareja es un profesional neutral que ayuda a cada parte a entender mejor a la otra, así como a intentar soluciones nuevas a los problemas viejos. Las estrategias y habilidades de comunicación son aprendidas así para toda la vida y son aplicables al resto de las relaciones personales en un futuro.
 
Pedir ayuda profesional es buena idea cuando se siente que se ha probado todo por los propios medios y se han agotado las vías de diálogo llegando a un “punto muerto”. No hay que sentirse mal por pedir ayuda pues, con frecuencia, la orientación de un terapeuta de pareja, como alguien profesional, neutral y externo, resulta muy necesaria y eficaz.

Para saber más:










domingo, 3 de agosto de 2014

AMAR EN VERANO




LOS CINCO LENGUAJES DEL AMOR

Releyendo el libro de Elsa Punset "Brújula para navegantes emocionales" tras comprarlo por segunda vez (la primera lo presté y lo perdí), reencuentro conceptos vitales para el bienestar emocional y el mejor conocimiento de uno mismo. Habla, esta excelente autora, de los 5 LENGUAJES DEL AMOR o las cinco maneras básicas de expresar y recibir amor entre las personas con vínculos afectivos positivos.

Este concepto tan interesante lo recoge directamente de GARY CHAPMAN en su libro homónimo "LOS 5 LENGUAJES DEL AMOR"

El amor puede compartirse:

 1. A través del contacto físico (caricias, besos, abrazos, incluso las relaciones sexuales y eróticas en la pareja).

 2. Compartiendo tiempo de calidad juntos (unas vacaciones, una escapada de fin de semana o realizando cualquier actividad placentera que implique estar concentrados en el momento presente, en el aquí y ahora, con los cinco sentidos implicados en ello y centrados en el "nosotros").

 3. Haciendo regalos, que podrían ser materiales o no, algo que sabemos que la otra persona desea o anhela, sorprenderla con ese regalo que no se espera y que siempre comunica que se piensa en el otro desde sus necesidades y apetencias.

 4. Con actos de servicio, que sería realizar todas aquellas tareas que, por cotidianas que puedan parecer, ayudan al bienestar de la otra persona y le hacen sentir bien. Son detalles que pueden convertirse en los más importantes actos de amor (bajar la basura, acordarse de que los yogures que le gustan al otro son desnatados, poner una lavadora o cuidar de la higiene personal para resultar más atractivo y agradable al otro).

 5. Y a través de las palabras. Desde decir cuando se siente un "te quiero" al diálogo acerca de las cosas que se comparten y nos hacen sentir bien y felices juntos. Ese refuerzo verbal de todo lo bueno que se tiene y que,a menudo, se dar por evidente y por eso mismo no se menciona y que, con el paso del tiempo, parece perder su valor si no lo recordamos y lo actualizamos.

 Hace poco, en una sesión de terapia de pareja, me tocaba hacer una pregunta simple pero fundamental: ¿Cuánto tiempo dedicas a tu pareja a la semana? La respuesta de esta persona, excelente trabajador que dedicaba cerca de 50 horas semanales a su negocio fue significativa: Aparte de comer y dormir juntos -que no cuenta ¿verdad?-, hay semanas que no dedico más allá de una hora semanal a mi pareja".

 Si no nos esforzamos por comunicar el amor que sentimos a nuestra pareja, hij@s, amistades o familiares, el amor que sentimos se desvirtúa y va decolorándose. Quizás en época de crisis material pueda resultar alentador pensar y dedicar más tiempo a aquellas personas a las que amamos y que, en definitiva, le dan sentido a nuestra vida.

 Los cinco lenguajes del amor están ahí para ello. Reconocerlos e identificar cuáles son nuestros lenguajes de amor preferentes y cuáles son los lenguajes de amor principales para las personas con las que compartimos nuestra vida emocional, puede ayudarnos a sentirnos bien y mantener al día las relaciones emocionales que nos sustentan.

 Quizás también sea importante recordar que aquellas formas en que preferimos mostrar nuestro amor también serán las maneras en que preferimos recibirlo. hay personas más reservadas pero que están muy atentas a las necesidades del otro. Hay personas más descuidadas pero que no les cuesta decir un "te quiero". Cada cual debe ser consciente de las maneras en que necesita que el amor le llegue e indicarlo a los demás para facilitar la comunicación mutua en este sentido. Y también esforzarse en transmitir su amor en las maneras que los otros lo necesitan.

 No nos descuidemos y seamos amorosos. No hay que olvidar que, como decía el poeta, el amor es algo que cuanto más se da y más se comparte, más crece.

Y es gratuito y nos hace sentir bien. ¿Qué más podemos pedir?

Más información en