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lunes, 27 de abril de 2015

Vergüenza sexual


Carta de la semana: Vergüenza sexual

Buenos días, me llamo María (nombre figurado) y mi problema es el siguiente: no tengo iniciativa en el tema sexual nunca.

Mi problema se que radica en la vergüenza,en tener miedo a no gustar lo que hago o hacerlo mal, por esta razón no me pongo nunca encima de mi pareja al hacer el amor, no sé cómo moverme y otras muchas cosas en las que el excesivo pudor no me deja ser yo misma.

¿ Podrías darme alguna indicación sobre cómo debería comportarme, hacer o recibir caricias y gustarle más a mi pareja?

No es mi primera relación ni mucho menos, pero desde los 20 años que tuve la primera, a día de hoy, nunca he conseguido superar este problema.

¿Podrías ayudarme?

Muchas gracias,saludos

_____________________


Respuesta del sexólogo.

Hola María, gracias por escribir y por tu confianza. Es difícil responder en un correo a todo lo que me indicas aunque es importante, como en tu caso, ser consciente de las limitaciones o vergüenzas que una persona puede tener.

Es seguro que también tienes puntos fuertes y la sexualidad es una parte de la persona que comienza en una misma, por reconocer qué te gusta y que no te gusta, las partes de tu cuerpo que te erotizan más o si hay alguna que no deseas que te acaricien o te toquen, el orden en que deseas ser estimulada, tus ritmos personales, fantasías si las hubiera, etc...

Tus gustos y preferencias deberían ser la guía de tu comportamiento en tus relaciones sexuales por una parte. Por otra parte es importante el diálogo, expresar lo que sientes, si necesitas más tiempo o confianza que tu compañero te puede dar o facilitar.

No hay dos personas iguales ni hay dos mujeres iguales. Veo que te preocupa mucho "hacerlo bien" o acertar en compartir la relación sexual. Ante la duda, atrévete a preguntar a tu pareja qué prefiere y acomodarlo a tus preferencias.

Imagina un baile donde dos personas desean disfrutar del momento. Sólo hay una regla de oro: no sentirse mal. Por ello es importante comunicarse e ir aprendiendo de una misma y de tu pareja erótica.

El sexo en pareja es cosa de dos y parte de la confianza mutua.  Conocerte y estar atenta a tus necesidades y equilibrarlo con estar atenta a las de la otra persona es una clave importante. 

Porque no existe una única manera de hacer bien el sexo.

Confía en tu naturaleza como mujer, en tus sensaciones, reconoce y comparte tus dudas o miedos y, poco a poco, irás encontrándote mejor y las relaciones sexuales irán mejorando.

También puedes consultar de forma individualizada con un sexólogo/a cercana o volver a escribirme si lo precisas.

Y recuerda, la vergüenza sexual se aprende, no nacemos con ello. Y se puede superar con una actitud natural hacia el cuerpo, el desnudo y el placer como algo que se comparte desde el respeto a las preferencias mutuas.


martes, 21 de abril de 2015

Sexualidad femenina: 5 claves a tener en cuenta.



Entrevista a Irene Bedmar

 
-Psicóloga y Sexóloga Clínica 
en 
 
 
1. Aunque sea una pregunta general, tú dirías que la sexualidad de las mujeres es igual o diferente a la de los hombres?
 
Buena pregunta, que para muchas personas seguramente tendrá una sola respuesta obvia.
 
En mi opinión profesional, es preciso matizar. Aunque la sexualidad femenina tiene características propias que la distinguen de la sexualidad masculina (básicamente a nivel biológico) comparte con la masculina muchos factores que probablemente suelan pasar desapercibidos.
 
Por ejemplo, aunque compartan un mismo origen biológico, mujeres y hombres tenemos genitales visiblemente diferentes y complementarios para determinadas funciones biológicas. Además, la fase de orgasmo de nuestra respuesta sexual es claramente distinta a nivel fisiológico.
 
Sin embargo, ¿qué hay de las emociones, sensaciones, pensamientos y modos de experimentar la sexualidad a nivel psicológico y emocional? Creo sinceramente que se trata de un terreno aún bastante inexplorado y pienso que la comunicación sexual entre hombres y  mujeres podría aportar claves interesantes para todos sobre este tema.
 
2. ¿Es verdad que las mujeres son “menos sexuales” que los hombres o que éstos no han comprendido la erótica femenina?
 
Como mujer y como sexóloga, no pienso que las mujeres seamos "menos sexuales" que los hombres, aunque es cierto que muchas personas mantienen firmemente esta creencia. Lo que ocurre es que la sexualidad femenina está rodeada aún de muchos misterios (incluso para los propios científicos) y ante el desconocimiento, se tiende a pensar que por el hecho de ser diferentes, las mujeres son "menos sexuales".
 
También habría que detenerse a analizar qué se entiende exactamente por ser sexual, ya que, al estar dotada de sexo, ¿acaso la mujer no es potencialmente igual de sexual que el hombre?
 
Y si a lo que se refieren algunas personas cuando dicen "menos sexuales" es, por ejemplo, a la creencia tan extendida de que los hombres están siempre pensando en sexo y las mujeres no, volvemos a caer en engañosas ideas preconcebidas, ya que muchas mujeres no expresan sus "pensamientos sexuales" sencillamente por una cuestión de intimidad o porque, en definitiva, sigue siendo un tabú para muchas de ellas.
 
En cuanto a la comprensión de la erótica femenina por parte de los hombres, creo que en este aspecto podríamos decir que también hay trabajo pendiente. Una vez más, insisto en la importancia de una buena comunicación sexual en ambos sentidos. Y en esto tenemos un importante papel los y las profesionales de la Sexología.
 
3. ¿Cuáles crees tú, como especialista en Sexología, que siguen siendo los dos grandes mitos o tabúes sobre la sexualidad para las propias mujeres?
 
Es otra buena pregunta que toca un tema delicado pero sobre el que es muy necesario hablar. Me va a costar ser breve, pero trataré de resumir los aspectos que considero más importantes.
 
- En primer lugar, el conocimiento y la aceptación del propio placer sexual; es decir, pienso que muchas mujeres se siguen negando a sí mismas la oportunidad de conocerse mejor sexualmente y aceptar su propia capacidad de disfrute. (Ese famoso sentimiento de culpa innato a muchas mujeres que no termina de erradicarse por muchos motivos). Por supuesto, (otro mito) las mujeres no tenemos fantasías sexuales como los hombres. Cómo vamos a tenerlas, si somos menos sexuales que ellos… y si además, se parecen las fantasías… esto “descoloca” mucho.
 
También considero que la mujer tiene pendiente una mayor aceptación de las formas de obtener placer sexual que personalmente le gustan o prefiere, al margen de “lo que se espera de mi conducta sexual como mujer” o de “lo que se supone que debo hacer como mujer en la cama para satisfacer a mi pareja”. (No vayan a pensar que soy rara o que no sé hacer ciertas cosas…). El “miedo a no dar la talla” no solo afecta al hombre.
 
- En segundo lugar (y relacionado con el primer tema), creo que no podemos negar la permanencia de un modelo de sexualidad falocrática; es decir, muchas, demasiadas mujeres -sorprendentemente en muchos casos las más jóvenes- siguen firmemente sometidas (consciente o inconscientemente) a la influencia de una sexualidad en la que todo tiene que ser sota, caballo y rey. Y aquí quien sigue ostentando el título de rey sigue siendo el coito vaginal (con todas las consecuencias que esto supone). Es un tema recurrente en Sexología con el que nos podríamos extender mucho.
 
- Permíteme, Fernando, mencionar un tercer mito/tabú: la homosexualidad y bisexualidad femeninas.

 
4. ¿Cuáles son las dificultades sexuales más comunes en las mujeres y si tienen siempre solución?
 
Bajo deseo sexual o Deseo Sexual Inhibido (DSI) y molestias en el coito vaginal (vaginismo, dispareunia, etc.).
 
En cuanto a las soluciones, aprovecho esta oportunidad para decir a las mujeres que nos estén leyendo y que padezcan estas dificultades que no se desanimen, que no renuncien a mejorar su salud sexual y emocional, porque en la mayor parte de los casos, estos problemas son perfectamente tratables mediante la terapia sexual adecuada. Además, siempre es recomendable tratar estos problemas antes de que causen un serio deterioro en su relación de pareja. Pero, por favor, que cuiden mucho en manos de quién ponen algo tan valioso como su salud sexual y confíen solo en profesionales especializados.
 
Afortunadamente, la Sexología Clínica actual cuenta con todas las herramientas necesarias para solucionar estas dificultades de un modo eficaz y con total garantía de privacidad. No obstante, también hay que decir que no se trata de soluciones milagrosas o remedios  inmediatos, sino de un trabajo fisiológico, psicológico y emocional que requiere un esfuerzo y una motivación importantes.
 
5. ¿Puedes darnos algunas claves, pistas o consejos para mejorar la calidad de las relaciones sexuales a las mujeres?
 
Por supuesto. Yo me centraría en las siguientes:
 
1. Conoce, cuida y ama cada rincón de tu cuerpo.
2. Respétate a ti y a tu pareja.
3. Habla siempre de tus preferencias sexuales con tu pareja, no des por hecho que él/ella vaya a adivinarlas. Atrévete a compartir ideas o sugerencias nuevas, no pierdes nada por plantearlas.
4. El “clima óptimo” para tener relaciones sexuales aparece cuando, sencillamente, no lo buscas. Nunca fuerces nunca nada en este sentido.
5. ¿Por qué acabar siempre con un coito vaginal? “Escucha” lo que te dice la piel que recubre todo tu cuerpo y luego compártelo si quieres con tu pareja sexual.
6. La sexualidad carece de normas.

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Soy Irene Bedmar Martín, Licenciada en Psicología por la Universidad de Granada, Terapeuta Sexual y de Pareja y Educadora Sexual desde 2006.
 
Recientemente acabo de inaugurar mi nuevo proyecto, EL DIVAN DE IRENE. Se trata de un proyecto realizado en colaboración con la plataforma médica Qoolife, complejo en su realización pero con un objetivo muy simple: facilitar a cualquier persona que lo necesite el acceso a un asesoramiento profesional online (con la última tecnología en eSalud) para cualquier asunto relacionado con la Psicología o la Sexología Clínica. Todo ello, además, garantizando una atención totalmente personalizada y siguiendo estrictamente la legalidad vigente en cuanto a privacidad y seguridad en internet.  
 
El Diván de Irene representa también años de formación y esfuerzo traducidos en un sueño cumplido que deseo compartir con las personas que sufren a causa de sus problemas sexuales y emocionales. Escogí el lema haz de tu inteligencia emocional tu mejor aliada porque considero que las emociones juegan un papel esencial no ya solo en nuestra sexualidad, sino en nuestras relaciones interpersonales y en nuestro día a día.
 
Os invito a conocer mi blog y mi consulta profesional online desde aquí: www.eldivandeirene.com

Para saber más:



martes, 31 de marzo de 2015

Transexualidad: algo natural.





La transexualidad es una realidad que existe desde siempre y es algo que sucede tanto a mujeres como a hombres desde la más tierna infancia.

En torno de los cuatro o cinco años de edad, ya una niña o un niño sabe que pertenece al sexo masculino o femenino, que es chico o es chica. A estas edades se constituye la identidad sexual y es algo que perdura durante toda la vida.

Se desconocen las causas por la que una niña biológica se siente niño o un niño biológico se siente e identifica como niña pero sucede. y es algo que se mantiene para siempre durante toda su vida..

Es como si se cruzarán lo biológico y lo psicológico, mente y cuerpo.

 Dicho de forma más clara, es como si una mujer estuviera atrapada en el cuerpo de un hombre y viceversa: un hombre estuviera atrapado en el cuerpo de una mujer.

Lo peor que puede suceder es la incomprensión y la negación de esta realidad. Sobre todo porque desde hace ya tiempo la ciencia reconoce esta realidad y la aceptación de la transexualidad, incluso en menores de edad, por la propia familia y por el entorno social directo, es la única actitud saludable para evitar confusión y sufrimiento innecesario.

En este vídeo hablamos de lo más básico para dar a conocer esta realidad y ayudar a personas o familias que pudieran tener a alguien en estas circunstancias.

Las personas transexuales existen y pueden recibir ayuda profesional en el caso de necesitarla, tanto orientación psicológica como ayuda en tratamientos hormonales y cambio de sexo (en su caso), como asesoramiento para los trámites jurídicos de cambio de nombre.

Mientras escribo estas lineas me he encontrado en la necesidad de agregar al diccionario las palabras "transexualidad" y "transexuales". Todo el rato me daba la opción de sustituirlas por "heterosexuales". Valga de ejemplo para darnos cuenta de lo que, todavía, queda por cambiar en cuanto a información, conocimiento, actitudes y aceptación social.

Ojala las soluciones fueran tan sencillas como añadir una palabra más al diccionario del ordenador para aceptar la transexualidad con normalidad y respeto.


Para más información:





miércoles, 18 de marzo de 2015

¡¡¡Gracias, ya somos 3.000!!!


¡¡Gracias, ya somos 3.000 seguidor@s del Blog!!

Ya sé que el número no es lo más importante pero es un estímulo comprobar que sigue vivo el interés, la participación y el seguimiento del Blog y webs sobre Sexualidad Humana.

Os lo agradezco y seguiré atento para corresponder con contenidos nuevos y ampliando los que han demostrado más visitas y comentarios por vuestra parte.

Un abrazo muy fuerte.

Sólo reiteraros de nuevo mi

GRACIAS 

y un abrazo muy fuerte.







miércoles, 4 de marzo de 2015

HABLA LA VAGINA



Hola, soy una vagina, mido entre ocho y catorce centímetros y soy un órgano interno, elástico y discreto en el interior del cuerpo de la mujer

Conecto la vulva, es decir, el clítoris y los labios menores de los genitales femeninos, que están fuera en el cuerpo, con el útero o matriz que es interno y es donde se desarrolla el embarazo.

Cuando estoy en reposo mis paredes se encuentran ligeramente húmedas y tocándose entre sí.

Soy la parte más limpia del cuerpo humano pues, desde la pubertad, tengo mi propia "flora vaginal" que mantiene un ph ácido interno que protege el aparato reproductor de posibles infecciones.

Se han contado muchas cosas sobre mí, la mayoría incorrectas, sobre todo las relacionadas con la sexualidad y las relaciones sexuales, que me gustaría aclarar.

Por una parte, decir que no soy un órgano muy sexual aunque esto es algo discutible. La verdad es que tengo poca sensibilidad sexual en mis dos tercios internos donde tengo receptores nerviosos a la presión, es decir, que puedo sentir si algo está dentro pero poco más.

Es en el tercio más externo donde hay una musculatura que me rodea y se hincha cuando me excito y que forma parte del mecanismo del orgasmo aunque no suele ser suficiente para alcanzarlo.

Normalmente es necesaria la estimulación del clítoris que sí que es un órgano clave para conseguirlo.

Por tanto, ya es hora de dejar de hablar del orgasmo vaginal pues no existe como tal diferenciado de la estimulación del clítoris y de la vulva en general.

La sexualidad de las mujeres es muy variada y durante mucho tiempo se nos ha intentado transmitir que la única manera o la mejor forma de sentir placer sexual era con la penetración.

Esto no es así, de hecho la mayoría de mujeres que se masturban y terminan en orgasmo no se introducen nada en la vagina para lograrlo pues no es algo necesario. Es más, en ocasiones la sensación de tener algo dentro puede distraer o interrumpir la excitación y estímulos sexuales que lo provocan.

OJO! Hay tantas vaginas y tantas preferencias eróticas como mujeres y nadie debería decirnos cómo sentir o cómo debemos experimentar nuestra sexualidad.

Es hora de intercambiar información, romper ideas falsas y aceptar todo nuestro cuerpo sexuado completo.

¡¡ FELIZ 8 DE MARZO !!

Para saber más: